Este lunes concluían los actos con motivo de la Función de ánimas. Una festividad que se remonta al año 1865 y que está declarada de interés turístico Regional.

La emoción se adueñaba de las danzantas, el porra, el guitarreros y los oficios que durante todo el mes han vuelto a rememorar el espectáculo de los Moros y Cristianos, con ese enfrentamiento de relaciones y batallas entre las cuatros moras y las cuatro cristinas.

La ironía y el humor predominaron en todas las creaciones cuyo contenido se basó en los acontecimientos diarios y se han realizado actuaciones y danzas en cada una de las plazas de la localidad, además de visitar los colegios públicos de Santa Rita y Virgen de Manjavacas, Residencias de mayores y la escuela Infantil “Balú”, entre otros.

Vladimir Putin como personaje central, además de la pandemia y la viruela del mono fueron los temas a tratar en el pregón del sapo y fueron quemados en la Plaza del Santo ante una gran expectación.

Ya el domingo por la mañana, en la iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, se celebró la Función de Ánimas” y por la tarde, en la plaza de la ermita de El Santo, se pasó a ofrecer a las Ánimas Santas. Durante este ofrecimiento, las danzantas no pararon de danzar mientras acompañaban a niños, jóvenes y mayores para hacer sus ofrecimientos.

La Festividad se cerró el lunes con la misa de los difuntos y por la tarde la representación final del trabajo de meses, que culminó con la renovación de oficios: capitanía, bandera, banderín y junco. Se volvió a hacer el "paloteo", la danza de la "cruz", el "vergel", el "cordón", etc. Se representaron la batalla, las cintas y las relaciones.